Archivo mensual: junio 2016

Ignác Semmelweis: El hombre que salvo vidas implementado el lavado de manos

Su nombre es poco conocido pero su labor su norma de higiene hasta la fecha es esencial para mantener a raya las enfermedades.

Este médico austríaco que vivió en el siglo XIX le tocó enfrentar el hecho de que en hospital donde ejercía su profesión el 13% de las mujeres que daban a luz morían por la enfermedad conocida como fiebre puerperal o fiebre del parto.

Al tener el hospital dos clínicas de maternidad separadas le dio la oportunidad de saber de que en una de ellas se daban muchas más muertes que el la otra, así que se dio a la tarea de investigar. En una de ellas atendían los estudiantes de medicina y en la otra estudiantes de comadrona o partera, casualmente la primera tenía mayor número de muertes que la segunda.

Durante sus investigaciones ocurrió la muerte de un amigo por una infección en la sangre, la cual adquirió tras un corte duranteuna autopsia. Cuando nuestro héroe leyó el informe de la autopsia de su amigo se percató de que en muchos aspectos coincidía con las víctimas de fiebre puerperal. De ahí que pensara que algún tipo de “veneno” que estaba en los cadáveres estaba infectando a las pacientes, causándoles la enfermedad.

Los médicos y los estudiantes con frecuencia hacían  autopsias antes de atender a las pacientes de la maternidad, habían estado transmitiendo sin darse cuenta la enfermedad a las mujeres en los exámenes previos al parto o durante este. La mortalidad en la clínica de las aprendices de parteras  era más baja porque estas no realizaban autopsias.

Semmelweis de inmediato estableció la estricta norma de el lavado de manos con solución de cloruro de calcio antes de examinar a las mujeres. Los resultados fueron sorprendentes: la tasa de mortalidad descendió drásticamente del 18.27% en abril al 0.19% a finales de ese año.

El éxito no le gustó todo el mundo. Los resultados que obtuvo desafiaban todas las teorías que tenían sobre todo las d su jefe que terminó despidiendo. Terminó dirigiendo un hospital en Hungria, donde volvió a reducir la tasa de mortalidad.

En 1861 Semmelweis publicó  el fruto de sus años de investigación “Etiología, concepto y profilaxis de la fiebre puerperal”. Tristemente no fue fácil que se aceptaran sus hallazgos.

Al final se reconoció a Semmelweis como uno de los padres de la antiséptica moderna.

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios